L’Oréal ParÃs, ha descifrado el código de la juventud para ponerlo al alcance de todas las mujeres, tras diez años de investigación, y gracias a la colaboración de un equipo médico-universitario, L’Oreal ha creado un revolucionario tratamiento de belleza, basado en la ciencia y el conocimiento de los genes de la juventud. Las fórmulas están avaladas por 3 patentes de alta tecnologÃa que son el primer paso que inicia la era de la cosmetologÃa dinámica.
Código Juventud está compuesto por tres productos básicos: una crema de dÃa con efecto anti-arrugas, un contorno de ojos y un concentrado anti-arrugas.
La base de estas cremas es el descubrimiento de los llamados “genes de reparación de la piel”, los cuales tienen la particularidad de expresarse luego de haber sufrido una agresión cutánea, teniendo en cuenta que las pieles reaccionan de manera diversa de acuerdo a la edad.
Lo que desea conseguir el tratamiento Código Juventud de L’Oreal es acelerar la capacidad de recuperación de nuestra piel, para devolverle visiblemente toda su vitalidad.
La crema de dÃa tiene un perfume fresco y cÃtrico, además de una textura increÃble de acabado suave, matificante y aterciopelado, es perfecta para nutrir pieles secas o mixtas. Lleva un activo tensor que provoca una sensación de alisamiento inmediato.
Ideal para relajar la zona de los ojos es el contorno, su fórmula no tiene nada que envidiar a la de firmas más costosas, la fórmula está enriquecida con pigmentos de color que, además de potenciar la luminosidad de la piel, ayudan a disimular bolsas y ojeras.
Y el producto estrella de Código Juventud de L’Oreal el Sérum Concentrado Rejuvenecedor, una emulsión de aceite en agua a base de cera de abeja y manteca de karité, que debe aplicarse por la mañana y por la noche, masajeando principalmente las zonas donde se presenta una mayor cantidad de arrugas, su textura permite una fácil y rápida absorción.
L'Oréal Código Juventud Crema Antiarrugas Rejuvenecedora Noche proporciona un cuidado recuperador durante la noche. Aplicar de Noche sobre toda la superficie del rostro y cuello.
Lo que pretende este tratamiento, al menos sobre el papel, es estimular los genes de nuestras células para que trabajen contra las agresiones externas como cuando eran más jóvenes.
Tras dos semanas de uso continuado la piel se ve mucho más relajada, luminosa, hidratada pero con las zonas grasas bajo control, y visiblemente más lisa.


























